El liderazgo cristiano no significa simplemente ser líder y también cristiano. El liderazgo cristiano, como he mencionado en un artículo anterior, tiene a Cristo como fin y como forma. Queremos que todos sean como Cristo. Queremos a Cristo exaltado en todo lo que hacemos y en la forma en que lo hacemos.

El liderazgo cristiano no significa simplemente ser líder y también cristiano.

Pero al pensar en Cristo como siervo, nos cuesta considerar que Él fue líder. Cristo tuvo seguidores, y aún hoy nos invita a seguirlo mientras dice: “Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y que me siga”.

Nuestra tarea en el liderazgo es ser como Cristo. Así que, deberíamos evaluar la forma en la que Él lideraba:

El liderazgo cristiano es obediente

En Juan 6:38 Jesús dice: “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.”

Aunque no somos Cristo, el anhelo de hacer solo la voluntad de Dios debería caracterizar nuestro liderazgo. No se trata de nuestras metas y realización personal, sino de una sumisión completa a la voluntad del Padre.

No se trata de nuestras metas y realización personal, sino de una sumisión completa a la voluntad del Padre.

Cristo mismo nos dice que el mayor mandamiento es amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón (Mt. 22:37-39). También dice que amarlo significa guardar sus mandamientos (Juan 14:21). En ese sentido, el liderazgo cristiano se caracteriza por la obediencia.

El liderazgo cristiano es servicial

Además, en Mateo 20, Cristo nos enseña claramente cómo debe diferenciarse nuestro liderazgo del que practica nuestra cultura:

“Pero Jesús, llamándolos junto a Él, dijo: ‘Ustedes saben que los gobernantes de los Gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre ustedes, sino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grande, será su servidor, y el que entre ustedes quiera ser el primero, será su siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar Su vida en rescate por muchos’”.

El enfoque principal del liderazgo cristiano es servir al prójimo. El fin no es avanzar mi agenda, sino amar y servir a los que están a mi alrededor.

El enfoque principal del liderazgo cristiano es servir al prójimo.

Cristo no vino para ser servido, sino para servir (Jn. 13:14-17). Pablo también nos llama a considerar a los demás como más importantes (Fil. 2:3-4) y que en ese sentido tengamos la mente de Cristo.

El liderazgo cristiano implica sacrificio y servicio; tiene como centro a los otros. Necesitamos pasar tiempo con las personas a quienes dirigimos, escucharlos, y compartir con ellos con el fin de poder servirles bien.

El liderazgo cristiano es didáctico

Ser líder cristiano, implica ser maestro.

Es importante considerar esto, no porque distingue al liderazgo cristiano, sino porque debemos estar conscientes de que siempre estamos enseñando. Todo liderazgo enseña. Debemos poner atención al mensaje que transmitimos.

Una de las maneras principales en las que ejercemos el liderazgo es por medio de la enseñanza. Así como Cristo por varios años guió a sus discípulos en el entendimiento de las Escrituras, Él mismo nos manda “hacer discípulos… enseñándoles a guardar todo lo que [Cristo nos] ha mandado”.

Somos gente de la Palabra. Creemos que el aprendizaje es parte integral de la vida cristiana. De hecho, en Efesios 4, los líderes tienen la tarea de equipar al pueblo de Dios con Su Palabra, de “capacitar a los santos para la obra del ministerio”. (v. 12)

El liderazgo cristiano es modelar

Este aspecto está relacionado con el anterior. El liderazgo cristiano modela lo que es la vida siguiendo a Cristo.

El liderazgo cristiano modela lo que es la vida siguiendo a Cristo.

Durante todo el ministerio de Jesús, no solo estaba enseñando con sus palabras, sino que estaba modelando con su vida. Él no solo instruyó como orar, Él también oró delante de sus discípulos. Él no solo enseñó a amar a los enemigos, Cristo murió por sus enemigos. Cristo no solo enseñó sobre tener compasión del necesitado; El salió a sanar, cuidar, y servir al necesitado.

El liderazgo cristiano es dependencia

Por último, recordemos no somos Cristo.
Servir como Cristo es una tarea enorme. De hecho, es una tarea imposible de llevar a cabo solos. Es por eso que solo podremos hacerla en dependencia de Cristo. Todo se trata de Él, obrando por medio de nosotros. Por lo tanto, el liderazgo cristiano no se jacta en sus resultados.

Cuando el líder sirve como Cristo, Cristo se lleva toda la gloria.

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *