Muchos quieren asistir a un seminario porque “allí aprendes cómo ser pastor” pero, en mi experiencia, la relación entre el pastorado y el seminario no es tan cercana como puede parecer.

El seminario me preparó en cosas puntuales. Por ejemplo, aprendí los idiomas originales de la Biblia y cómo interpretar un texto bíblico. También me enseñó disciplina en el aprendizaje, y me instruyó en como argumentar y pensar críticamente.

Sin embargo, hay muchas cosas que el seminario no me enseñó que son directamente relacionadas con el pastorado. No me enseñó cómo orar, ni cómo estar con alguien en sufrimiento. El seminario no pudo enseñarme cómo ser humilde, ni cómo escuchar y estar atento de otras personas, cosas con las que sigo luchando.

De hecho, cuando vemos en 1 Timoteo 3 los requisitos para el pastorado, vemos pocas cosas que un seminario puede enseñar. La mayoría de esos requisitos solo pueden ser producidos por el Espíritu Santo.

En medio de esto, surge la pregunta, “¿quién decide quién puede ser pastor?”

Un seminario te capacita, pero no te califica. Es el Espíritu Santo quien forma el carácter, la competencia, y la constancia en el hombre para que califique a ser pastor.

Un seminario te capacita, pero no te califica.

La respuesta corta es que es el Espíritu Santo quien decide. Pero, el aclara e identifica a estas personas por medio de la iglesia local.

Es la iglesia local, mediante el Espíritu Santo, quien puede decidir si eres calificado para ser pastor o no. Parte de este proceso es que uno mismo pueda dar a conocer que siente el deseo de ser pastor (1 Tim. 3:1). Después de eso, la iglesia tiene la oportunidad de observar y evaluar al candidato al pastorado. En ese sentido, ellos deberían estar evaluando al candidato en las siguientes tres áreas.

1. La iglesia evalúa el carácter

Cuando vemos el listado en 1 Timoteo 3, notamos que se trata casi enteramente de carácter. Mucho de lo que se observa se trata de lo relacional, o solo es visible en el ámbito de las relaciones.

La iglesia local tiene la oportunidad de evaluar intencionalmente al hombre que es candidato a ser pastor. Si ya se han relacionado con él, pueden evaluar esas interacciones para decidir si él cumple con los parámetros destacados en 1 Timoteo 3.

La iglesia local tiene la oportunidad de evaluar intencionalmente al hombre que es candidato a ser pastor.

2. La iglesia evalúa su competencia

La iglesia local también puede observar las habilidades del candidato. Una parte de eso es su habilidad para enseñar, lo cual implica que el candidato debería tener capacidad teológica para demostrar que sabe cómo manejar las Escrituras, defender su teología, y enseñar a otras personas. Para esto no se requiere necesariamente ir a un seminario.

El candidato al pastorado también debe tener competencia en cuanto a cómo relacionarse con los demás. Por ejemplo, ¿sabe cómo escuchar a otras personas? ¿Sabe cómo abordar temas difíciles? ¿Tiene claro cómo estar con alguien en sufrimiento? Cuando las personas hablan con él, ¿se sienten escuchadas?

3. La iglesia evalúa su constancia

Una señal de madurez en todo sentido es terminar lo que uno se propone a hacer.

En el ministerio pastoral hay muchas ofertas y tentaciones de hacer algo nuevo. Un pastor que no tiene constancia suele ser llevado por cualquier tendencia nueva, cualquier libro que ha leído, o cualquier nuevo programa que encuentra.

La iglesia local tiene la oportunidad de ver si hay constancia en un candidato. ¿Cumple con lo que promete? ¿Hace lo que se compromete a hacer?

Como puedes ver, la iglesia local tiene un rol crucial en decidir quién debería ser pastor. Sin duda, el seminario es importante para capacitar, pero no te califica para el ministerio.

15 Comments

  1. Rebeca April 12, 2018 at 7:43 pm

    Muy útil, muchas gracias ✋🏽🙂

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    1. Justin Burkholder April 14, 2018 at 11:44 am

      Gracias!

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  2. Marlon Corona April 12, 2018 at 8:08 pm

    Por supuesto, es maravilloso tener la oportunidad de estudiar en un seminario Bíblico. Sin embargo, la capacitación más determinante para el ministerio pastoral se adquiere caminando con el Señor y recibiendo su instrucción diaria. Comparto ampliamente la idea central del escrito: Las cosas más importantes en el pastorado no se aprenden en un aula sino que corresponden al carácter del pastor y su llamado personal por parte de Dios. ¡Qué gran aporte este blog!

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    1. Justin Burkholder April 14, 2018 at 11:45 am

      Seguro que sí! No se puede reemplazar la intimidad personal que alguien tiene con el Señor. Es precisamente esa intimidad que debería ser visible a la iglesia.

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  3. Mariano April 13, 2018 at 3:37 pm

    Buen día Pr. Burkholder, me parece justo el lineamiento para una iglesia sana. Pero ¿qué hacer cuando se siente el llamado al ministerio, pero justamente la iglesia local o denominación cada vez es más divergente?. Ej., ¿le pedirías a un seminarista que busque esta aprobación si se halla en una iglesia que cada vez se inclina más al evangelio de la prosperidad, a la predicación terapéutica, etc.? Más si voy en la dirección opuesta (reformado, predicación expositiva, consejería bíblica, pluraridad de ancianos, etc.). Dificilmente esa asociación de iglesias vea material para pastor en algún hno. medianamente sano. Por otro lado, tampoco me siento totalmente cómodo con cambiar de congregación y quebrar la comunión con no pocas ovejas, sólo para estar en otra asociación de iglesias “más sana”, leáse con “más oportunidades” a futuro -si bien me lo han recomendado algunos hnos. de afuera-. Si fuera invitado a servir de otra iglesia de otra denominación, por supuesto que iría, en el Señor. Pero dar yo el primer paso, lo veo dudoso en lo ético, al menos hoy. Creo que no somos pocos los que hoy en Latinoamérica estamos en esa disyuntiva. Gracias por tu tiempo, que el Señor te siga bendiciendo..

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    1. Justin Burkholder April 14, 2018 at 11:47 am

      Hola hermano, gracias por su comentario. Creo que escribiré un artículo entero al respecto. Lo que sí le puedo decir es que, en muchos casos, la razón por la que iglesias no saludables nacen es precisamente porque la persona pensó que podría ser pastor sin que una iglesia lo afirmara. No creo que sea buena idea que busque la aprobación de una iglesia enferma doctrinalmente. Al mismo tiempo, creo que lo más saludable es encontrar una iglesia sana/saludable primero, integrarse, y permitir que esa iglesia y su liderazgo evalúe y determine si uno es calificado y capaz para pastorear. ¡Saludos hermano!

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      1. Mariano April 16, 2018 at 3:53 pm

        Gracias! Bendiciones. Estaré atento a ese artículo futuro.

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  4. Guillermo April 14, 2018 at 2:25 am

    Muy interesante, excelente artículo.

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    1. Justin Burkholder April 14, 2018 at 11:48 am

      Gracias, hermano. ¡Dios lo bendiga!

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  5. Carlos Quintanilla April 15, 2018 at 3:56 pm

    En nuestra iglesia por ser celular se evalúa el tiempo de servicio al frente de una célula, luego según las aptitudes puede ser nombrado supervisor de células (cada célula posee un promedio de diez miembros) al grupo d e células le llamamos sector, los sectores más pequeños están compuestos por cuatro células o sea que el supervisor atiende unas cuarenta personas… Sí su trabajo es óptimo y dependiendo de su testimonio y carácter puede ser evaluado por los pastores y si la obra lo amerita puede ser llamado a servir como pastor a tiempo completo… Siempre me ha parecido muy interesante conocer la experiencia de otras congregaciones.

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  6. Alonso April 23, 2018 at 6:07 pm

    Hermano Burkholder le envio un coordial saludo, lo sigo en Redes sociales y gracias a eso llegue a este blog. Pertenezco actualmente a el consejo de la iglesia local a la que asisto, me he preparado y esforzado en cada área de servicio que Dios me ha puesto: ministerio de musica, Lider de Jovenes de 16 a 25 años, Coordinador de Celulas (small groups), predicación, evangelismo. entre otras. Actualmente en mi iglesia local nos llego la oportunidad de plantar una iglesia en la misma ciudad pero zonas distintas, recibimos en donacion un local, se remodeló y funciona con 1 reunion semanal. Mis pastores han expresado la intencion de que mi esposa y yo tomemos el liderazgo de esta mision, me emociona saber que Dios elige vasos de barro, no me considero el mejor ni el mas apto pero es algo que Dios al igual ha puesto en mi corazon desde hace tiempo. Le escribo por que se que tengo que tomar desiciones importantes sobre todo en que tipo de llamado he recibido.. Mi trabajo secular exige de 7 a 9 horas al día, no sirvo de tiempo completo pero casi todo el tiempo estoy haciendo y pensando mas en como mejorar tanto mi entendimiento de la obra de la iglesia así como de preparar mas personas para servir. Se que un pastor es una persona que necesita Fé y oración indiscutiblemente, creo que en lo primero (FE) es lo que mas batallo, me gustaria tomar desiciones basadas en la palabra y no tomar desiciones solamente por la “oportunidad” que se abre con esta nueva misión que se abre. Le pido su consejo pastor.

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    1. Alonso August 6, 2018 at 8:30 pm

      Solo por seguimiento, Gracias!!

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  7. Oscar Javier Avalos November 11, 2018 at 12:43 am

    Buenas noches.Quisiera conocer q define a una iglesia sana y q condena a una enferma.He sido fiel en distintas congregaciones y puedo afirmar q en ninguna halle mas q mandatos de hombres.
    Si estoy en comunion con Dios,pues entonces quien valida mi pertenencia?
    Y en cuanto a ser pastor, no es que resulte imposible de lograr.Solo se trata de subjetividades.
    Recuerdo a Jesus y el me ha enseñado a ser de espiritu apacible.

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